portada-porto

Portugal es uno de los países “menos europeos de Europa” que conozco. En este post le comparto mi primer parada en Portugal: Porto.

Desp de Lisboa, esta es la segunda ciudad más grande del país. Está ubicada al norte y es uno de los puntos donde se plasma gran parte de la historia de la antigua Porto Cale.

Transporte

Llegamos desde Mallorca (acá la historia del viaje) luego de una pequeña escala en Madrid. Para ir hacia el centro utilizamos el metro, la línea E color violeta que se toma desde el aeropuerto. Los tickets los compramos en las máquinas ubicadas a unos pocos pasos de las escaleras mecánicas que te llevan hacia el andén. También se puede adquirir la tarjeta Andante que hace que los viajes salgan mucho más baratos (y sólo cuesta 0.60 EUR). Lo importante es antes de subir, validar el viaje en las máquinas amarillas.

Este medo de transporte no es subterráneo por lo que te permite tener una vista de la ciudad al mismo tiempo que te trasladas. Esta fue la única vez que usamos el metro pero es muy recomendable. Acá podes encontrar el mapa de las líneas y los horarios de salida.

El bus también es opción

Los buses también son un servicio que funciona muy bien y tiene gran cobertura. El pasaje se puede comparar en el mismo bus (1.80 EUR aprox) o también pagar con la tarjeta Andante (0.50 EUR). Lo interesante es que todas las paradas tienen un mapa de líneas y, en su gran mayoría, son cubiertas; un gran dato para dias de lluvia. Acá podes consultar el mapa de líneas y recorridos. Este servicio lo usamos para ir a los jardines del Palacio de Cristal.

Entre lo más característico de Portugal están los tranvías típicos. Es importante tener en cuenta algunos puntos. Por un lado, es un transporte bastante caro y con un recorrido no mayor a media hora. Los tickets se pueden comprar ahí mismo (3 EUR sólo ida) o también funciona con la tarjeta Andante. Por otro lado, no hay un sólo tranvía sino que son 3 las líneas que hasta tienen diferente colores (1, 18 y 22). Consejo: aprovechá el “atractivo turístico” también como medio de transporte. Como es caro, los portugueses no los toman así que es importante entenderlo como algo pura y exclusivamente una atracción turística. Acá el mapa de líneas.

Yo te aconsejo que los 3 EUR se los gasten en Pasteles de Nata o una rica Segres que lo valen mucho más. El viaje es muy corto y hasta puede ser que te toque ir parado. Lo mejor es verlo por fuera y sacarte una foto, si queres, cuando lo veas detenido o en una parada.

Como se puede ver, el sistema de transporte es accesible y de muy buena calidad. Sin embargo, mi alma de caminante recomienda siempre optar por caminar, chusmear y descubrir todo lo que tiene Porto.

Hospedaje

Al ser una ciudad pequeña lo ideal es hospedarse lo más en el centro posible. Nosotras nos quedamos en un departamento que alquilamos por Booking donde pagamos 99 EUR por dos noches. La ubicación era ideal ya que estábamos a dos cuadras de la Estación São Bento, a 4 de las Galerías de París y a tan solo dos de la calle peatonal principal.

Un panorama de la ciudad

Como ya les conté en post anteriores, soy una gran fanática de los Free Walking Tours. Principalmente porque te da un pantallazo de los principales lugares, la historia y siempre de una forma entretenida y didáctica. Además, suelen haber guias muy copados con estudios en historia, turismo, filosofía que hacen que el tour se ponga aún más divertido. En porto tomamos uno en la Plaza de la Libertad con la empresa 1–2 Tours. Cristina, nuestra guía, es una genia así que la super recomiendo para recorrer esta primer parada en Portugal como es Porto.

free-walkingtour1-porto

El recorrido duró dos horas y nos hizo conocer la historia de Portugal a través de los azulejos y los edificios más emblemáticos. Entre los lugares que vimos están la Avenida de los Aliados, la estación de São Bento, las Galerías de París (el lugar típico donde salen los portugueses), el frente del Café Majestic (lugar típico con un café muy caro), el Mercado de Bolhão (que están reconstruyendo y parece que tardarán varios años más), las Iglesias Hermanas, la historia de lo que dejó la dictadura, la Torre dos Cléricos y el frente de la Librería Lello e Irmão, y otros.

Para los amantes de Harry Potter

La Librería Lello e Irmão se hizo muy famosa porque JK Rowling, autora de Harry Potter, se inspiró en varias cosas (como las escaleras o los carritos para trasladar libros) que incorporó como objetos mágicos en sus historias. Tenia muchísimas ganas de entrar pero la realidad es que suele haber una cola de una cuadra permanente todo el día así que quedará para la próxima visita.

Como les adelanté las Galerías de París son las calles donde cobra vida la noche portuguesa, que es larga tanto como la argentina. Ahí se juntan jóvenes a tomar antes de salir a bailar a los boliches, que también están en esa zona. Lo curioso es que suelen estar más afuera que dentro de los bares. Tal es así que si van a consumir un trago les dan vasos de plástico para que puedan tomarlo en la calle.

Dato para tener en cuenta, los portugueses fuman mucho, incluso dentro de los locales.

Arte en pequeños cuadrados

Los azulejos portugueses son parte del atractivo turístico y muchos están patentados. Además de tener diseños muy lindos, cuentan historias que tienen que ver con la biblia y con la construcción del país. En la estación São Bento o en el frente de la iglesia Santa Catarina son dos lugares imperdibles de historia.

El color azul y blanco que predomina en varios edificios, tiene que ver con la influencia de las colonias portuguesas en China.

Una de las vistas más lindas de la ciudad está cruzando el puente Luis I, zona donde están ubicadas las bodegas. El vino verde es típico de la región asi como también el Oporto. El color real es blaco y es muy dulce. Como solo estuvimos un día, no pudimos visitarlas. Pero un amigo portugues me recomendó Sandemans porque tienen buenas degustaciones así que comparto el dato.

porto-vista-frente

Comidas típicas

El costo de la comida no es muy alto. Se pueden gastar entre 8 y 15 EUR o un poquito más si tomas vino verde, tinto o cerveza (recomiendo Segres o Super Bock que son dos marcas locales muy ricas).

Una de las comidas que no podes dejar de probar son las Francesihas (la conocimos en Porto, nuestra primer parada en Portugal pero desp la comimos en varios lugares). Se trata de un sándwich hecho con carne, cubierto con queso derretido y una salsa un poquito picante donde se suelen mojar las papas fritas que acompañan el plato (a veces las ofrecen como porciones por separado). En la plaza Dos Poveiros hay un montón de lugares donde se pueden comer. Nosotras fuimos a Santa Francesinha ya que tenían opciones vegetarianas a buen precio. La verdad la super recomiendo!

Otra de las cosas típicas y riquísimas son los Pasteles de Nata. Se trata de un pequeño bocadillo de hojaldre relleno de crema pastelera que es una delicia. Los mejores, según nuestra guía Cristina, son los de Manteigaria, ubicado muy cerquita del Mercado de Bolharo. Cuestan 1 EUR, pero aseguro que es una de las mejores inversiones.

Curiosidades

Algo que me llamó muchísimo la atención (y que no sólo se da en Porto) es que los tender de ropa están por fuera de las casas, a la vista de cualquiera. Así es como se forman paisajes como este, con decoración por San Juan y ropa limpia.

porto-guirnaldas

En el tour nos enteramos de dos datos muy curiosos. Por un lado, que además de decorar la ciudad con ropa, Portugal tiene una gran influencia inglesa por lo que en las calles se pueden encontar cabinas rojas, las típicas de Reino Unido.

porto-cabina-telefono

Por otro lado, que la señal de los dos dedos en forma de V fue muy utilizada en la época que españoles y (ex) portugueses disputaban el territorio. Esta señal indicaba que los dos dedos fueron posibles para tensar bien el arco y hacer que la flecha llegue a destino. Si alguno de los arqueros era capturado se le cortaban las extremidades. Y esto nos lleva a la señal de “fuck you” que justamente representa esa imposibilidad de tensar arco y tirar la flecha (porque faltaría el dedo índice).


Si estás pensando en Portugal, no dejes de hacer la primer parada en Porto un par de días. De hecho con dos o tres alcanza perfecto. Te vas a enamorar de los adoquines, los azulejos y de la autenticidad de los portugueses.

Ahora te invito a acompañarme a un viaje en ruta por Amarante, Coimbra, Fátima y las Grutas de Moeda (acá la historia) y al sur de este precioso país (acá la historia).